Comienza nuestra aventura por los USA. Después de un rico desayuno, cortesía de la casa, y de terminar de desperezarnos (eran las 6 de la mañana cuando ya habíamos abierto el ojo), procedemos a visitar la Gran Manzana.
Nada más salir nos espera un día bastante nublado, pero nada nos hace prever la que nos caería horas mas tarde. Salimos a la carretera principal donde nos espera el autobús que nos llevaría hasta la estación de autobuses Port Authority. Al principio pensamos que nos hemos equivocado de autobús, pues a pesar de ser el número 51 (el mismo que cogimos para llegar a nuestro hogar en New Jersey) no vuelve tras los pasos por el túnel de Lincoln si no que lo esquiva y se mete por otra calle. Justo estábamos comentándolo cuando en medio de una carretera gira, da marcha atrás, vuelve a girar, marcha atrás de nuevo y ale hop! cambio de sentido, vuelta al túnel de Lincoln, alucinante cómo se las gastan aquí con los autobuses.
Salimos de la estación de autobuses y cogemos la calle 42 dirección este. Numerosos carteles luminosos nos indican lo cerca que estamos de Broadway y Times Square. Tiendas de todo tipo con todo tipo de artículos que hacen referencia a la ciudad de Nueva York.
Una de las cosas que más nos ha llamado la atención y que nadie nos había contado son los numerosos olores que circulan por el ambiente de la ciudad. A cada paso que das te encuentras un nuevo olor a comida. Pizza, hamburguesas, palomitas, café, kebab, etc. Todo un surtido de olores que hacen que te entre más y más hambre.
En la ciudad de los Starbucks (uno cada 10 metros) hemos encontrado el colmo de los colmos, un Starbucks dentro de un banco o un banco dentro de un Starbucks, pues compartian entrada, salida, clientes, creo que hasta dependientes. Impresionante.
Hemos comido nuestra primera hamburguesa de McDonalds made in USA. Riquisima y nada que ver con las españolas (que no decimos que no están ricas).

Lo siguiente que nos deparó el día fue un no parar de llover. De vez en cuando notábamos el suelo temblar bajo nuestros pies cuando pasaba el metro. Encontramos una tienda impresionante de zapatillas deportivas y gorras llamada "Fight Club" (812 Broadway), las gorras estaban todas colocadas en la pared y tenias que pedirlas mediante un número y una letra, como si jugaras a hundir la flota.
Seguimos bajando Broadway pero seguía lloviendo, cada vez más y más. No sabíamos ni donde meternos para resguardarnos de la lluvia así que acabamos de nuevo en un McDonalds para tomar un café bien calentito.
Después de esto volvimos sobre nuestros pasos, buscando una zapatería donde comprar unas zapatillas para tener recambio de las que llevábamos ya empapadas, y acabamos en casa para poner una secadora y descansar de este dia de paseos y lluvia.
Mañana continuamos la aventura, eso si, esta vez con chubasqueros por si acaso.
De la casa comentar que seguimos encantados, hemos acertado al 100% con este alojamiento.

el apartamento o casa parece muy bonito, segun aparece en la foto. Amal esta muy bien, ya juega con shila. UN BESAZO PARA LOS DOS
ResponderEliminarflipante!!!!!
ResponderEliminarMuy bonita la casa, muy al estilo NY, pero lo mejor de el salón, son las sillas made in IKEA como la de mi habitacion jajajaja
ResponderEliminarOs seguiremos dia a dia como en Gran Hermano jajaja
Un beso Sara, Tina y Luis
pedazo de chozita parejaaa!!
ResponderEliminarque envidia nos dais primos!!! mandarnos una hamburguesa porfi, que tiene una pinta estupenda.
ResponderEliminarun besazo