Estamos de nuevo en
NY, después de un viaje organizado (una y no más, Santo Tomas o como se diría aquí:
One and no more,
Saint Thomas). Todo comenzó el pasado día 20, día que comenzaba un
tour en el que
recorreriamos Niagara,
Toronto y 1000
Islands. Pero ese
tour se convirtió en una pesadilla de horas y mas horas de autobús, donde miles de paradas sin justificar (creemos que el guia se llevaba algún tipo de comisión por parar en esos sitios que nada aportaban). El caso es que 15 horas después (no lo digo por exagerar, si no tardamos 15 fue porque tardamos más) estábamos en
Niagara Falls.
Impresionantes. Para que os hagáis una idea del nivel de desinformación que tenía nuestro guia, cuando ya estábamos subidos al autobús comienzas fuegos artificiales en las cataratas. Un poco mas y nos los perdemos.
El hotel era impresionante. Un motel de carretera, a las afueras de la ciudad, pero que la habitación era mas grandes que muchos pisos de protección oficial. Con pantalla plana, dos camas gigantes, biblia en la mesilla, etc.
Hasta aquí el primer día. Mañana os cuento más que hoy ya estoy agotado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario