Nos levantamos después de haber dormido mas bien poco por culpa del ruido que había en el hotel. Un hotel 3 veces mas caro que el bed and breakfast y miles de veces peor.
Salimos del hotel situado en Chinatown, un barrio muy sucio y nada que ver con lo que esperábamos encontrar allí. Mucha gente, mucho ruido, todo muy sucio y, para mas inri, ni una sola tienda interesante. Así que cogimos el metro para seguir visitando NY. Primera parada: Rockefeller Center.
Nada mas salir encontramos una de las zonas mas preparadas para el turismo de todo NY. La plaza de Rockefeller Center, la mítica plaza donde colocan el árbol de navidad que se empeñan en mostrarnos en casi todas las películas de Navidad made in Hollywood.
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| Aquí se pincha el árbol navideño. |
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| Detalle de la plaza. |
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| Rockefeller Center. |
A continuación la mítica tienda LEGO, en ella se podían comprar todo tipo de piezas, de todos los tamaños, colores, ¿sabores?. Te cobraban todo por el tamaño del recipiente que cogieras, lo llenaras poco o hasta el borde. Tenían también, todo tipo de packs, starwars, harry potter, dinosaurios, etc. Toda la tienda estaba decorada con las mismas esculturas de la plaza Rockefeller hechas con piezas Lego, un dragón gigante que recorría toda la tienda. Hasta nos encontramos la copia en muñequitos Lego de mi hermano y mi cuñada :D
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| Iván y Ana Made In LEGO! |
Nuestra siguiente parada fue la catedral de St Patrick. Una construcción que impresiona y mas viéndola junto a tanto rascacielos moderno. Entramos en plena misa y su sonido de órgano nos dejó sobrecogidos.
Mas adelante la torre Trumph. Una gran cascada de agua adorna la sala principal de esta torre/centro comercial. Y la famosisima Tiffany's, donde aprovechamos para comprar los recuerdos y regalitos para todos. Que nadie se preocupe, no nos gastamos mas de 6000$ en cada uno.
Ahora toca un ejercicio de memoria. ¿ Recordáis la película Big? Situaros en la escena de un niño en el cuerpo de Tom Hanks (por cierto, si escuchas la voz original de Tom parece que le falta un hervor) bailando sobre un piano gigante junto a su mejor amigo. Pues sí, esa gran juguetería en la que todos de pequeños soñamos con quedarnos encerrados está en NY. Su nombre, Fao Schwarz. En ella puedes encontrar todo tipo de juguetes, gominolas e incluso el mítico piano de la película. Justo en frente, la Apple Store. Gigantesca, pero nada comparable a Fao :D
Rozamos Central Park, esa ruta era para el día siguiente, camino de Carnegie Deli. Recomendado por mucha gente nada mas entrar pensamos que donde nos habíamos metido. Encerrona de la mujer de la entrada con la pregunta de: ¿Mesa para dos? Accedimos al local, decorado con miles de fotos de famosos dedicadas. Nos sientan en una mesa rodeados de gente. Pánico. La carta, un caos, muchos platos. No sabemos que pedir. Pensamos en escapar pero la encerrona ha surtido su efecto, así que cruzamos los dedos y pedimos el sandwich de pastrami. Delicioso! Nos pedimos uno para los dos porque ya habíamos visto que eran enormes (3$ extra por compartir tienen la culpa). Merece la pena visitarlo.
Y ya con el estomago lleno llegamos a Times Square. Impresionante. Una pantalla tras otra inundan tu mente con anuncios diferentes. Pero mejor que os lo cuenten las fotos.
Visita obligada de la tienda M&M's. En ella se podían comprar todo tipo de M&M's, de todos los tamaños, colores, y, esta vez si, sabores.
Una vez llegada la noche cruzamos el puente de Brooklyn. Sí alguna vez estáis en NY tenéis que disfrutar de las maravillosas vistas del Skyline de la ciudad que se observan desde el puente una vez llegada la noche. Haciendo un gran esfuerzo por mi miedo a las alturas cruzamos de cabo a rabo el puente. Decir que en todos los días que hemos estado en NY, ya fuera de día o de noche, en ningún momento hemos tenido sensación de inseguridad.